Made in Texas
Luego de mucho tiempo volví
a escribir algo para el blog. Estaba un poco abandonado, pero pienso que para
enfrentarse a este monstruo tan temido que es la hoja en blanco debe haber
ganas. En fin las ganas volvieron y me voy a despachar con un buen
boogie´n´roll para que la vuelta sea con punch.
Voy a contarles de un
grupo que quizá de mentas no los conozcan, pero cuando escuchen el tema que les
traigo los van a ubicar enseguida. Deber mío es aclarar que a pesar de que la canción
se utilice para programas de pesca o de hobbies es un tema excelente que
concentra todo lo que un buen rock sureño debe tener.
¡Basta de intriga! La banda
es ZZ Top, más reconocidos tal vez por sus largas barbas y su estética rutera-barra-mujeriega.
Nacen como banda allí por
el 69, con Billy Gibbons (alias El Reverendo) a la voz y la guitarra, Dusty
Hill al bajo y Frank Beard (por cierto, el único que no lleva barba [beard, su
apellido, es barba en inglés]) a la batería. Durante toda su historia como
banda han mantenido la misma formación, incluso el mismo productor, y han
grabado 15 discos. Su estilo está entre el rock y el blues tejano, y una de sus
características es que en sus canciones mezclan el blues más puro en lo musical
con letras irónicas y divertidas que hablan de gafas de sol, coches y sobre
todo… burdeles.
El disco que ahora nos
ocupa, “Tres Hombres”, se editó en 1973 y fue el álbum que popularizó a este power trío de Texas, consiguiendo entrar
en el top 10 de la lista Billboard. Ha sido remasterizado hace unos años y
contiene los diez temas originales y tres en directo (el que utilicé para hacer
esta reseña es el “viejito”, pues no tiene los temas en vivo), todos empapados
de ese sabor sureño y ejecutados con la exquisitez propia del grupo (no en
vano, el mismísimo Jimi Hendrix dijo a finales de los 60, tras ver a Billy
Gibbons tocando con su anterior banda, que era uno de los guitarristas más
prometedores que había visto).
El tema que abre este
disco es “Waitin’ for the Bus”, un blues de ritmo contagioso con toques funk en
el que la guitarra se apoya en una base rítmica sencilla pero efectiva,
otorgando a todo el conjunto de una sensación de jam session que se repetirá en otros cortes del álbum. ”Jesus just
left Chicago” es blues del más puramente clásico, cuenta la historia de la
radio que ellos escuchaban cuando purretes
y que se podía sintonizar a pesar de que era una radio de Chicago, ahí es donde
se nutrieron de los grandes bluseros y conocieron a uno de sus ídolos: el gran
Muddy Waters. “Beer Drinkers & Hell Raisers” se acerca más al rock y tiene
ritmos más rápidos y solos de guitarra endiablados. “Master of Sparks” tiene
una letra más larga que las demás y más protagonismo de la voz que de los
instrumentos, lo que permite apreciar mejor el extraño timbre que Gibbons
imprime a su voz para contar la historia de un coche que corría demasiado.
“Hot, Blue and Righteous” es una balada cargada de sentimiento.
La segunda mitad del
disco mantiene el nivel de calidad de la primera, y así nos encontramos con “La
Grange”, una de las canciones más conocidas de ZZ Top, en la que hacen
referencia al burdel que aparece en la película musical “The Best Little Whorehouse
in Texas”, de Burt Reynolds y Dolly Parton; “Shiek”, en donde vuelven a mostrar
su lado más funky; o “Have You Heard?”, otro blues al estilo más clásico.
En resumen, se trata de
un disco que podríamos catalogar como un Clásico Imprescindible, lleno de buen
rock y buen blues, de temas que pertenecen ya a la historia de la música y de
la genialidad de un grupo que ha conseguido mantenerse más de 35 años.
Alguna vez escuche
decir a Pappo que si no suena a AC/DC no es rock (¡si ya se! Discusiones aparte)
ahora, ¡díganme si este tema de ZZ Top llamado La Grange no es rock!
Saludos y si no vuelvo
a postear algo por las dudas les digo buen fin de año y mejor comienzo del que
viene. ¡Y que sea con música!
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